sábado, 30 de diciembre de 2017

Procesos históricos y políticas de formación docente en la Educación Técnico Profesional argentina

  Las instituciones que adoptan la modalidad técnico profesional del sistema educativo argentino guardan una vinculación estrecha con la formación para el trabajo. Sin embargo, podemos preguntarnos cómo se ha construido el concepto de trabajo tal como lo concebimos en la actualidad, cuál es la historia de los trabajadores en nuestro país, cuáles son las políticas que se han implementado para la formación de los docentes de la ETP y qué perspectivas actuales podrían enriquecer la educación técnico profesional.

El trabajo
   Entendemos al trabajo como toda actividad que desarrolla el ser humano ya sea con el objetivo de satisfacer sus necesidades primarias como para lograr mejores condiciones económicas durante su vida y la de su familia. Otros modos de trabajo son las actividades vinculadas con el arte, el estudio, la investigación y la creación. En este artículo focalizaremos la atención en aquellos trabajos que realizan las personas para cubrir las necesidades básicas de su familia. Esas necesidades básicas cambian de acuerdo al período histórico y al contexto social en el que se encuentre el sujeto. Las escuelas de educación secundaria técnicas argentinas del siglo XXI apuntan a brindar herramientas para que los estudiantes puedan acceder a puestos de trabajo y desarrollar microemprendimientos que les permitan iniciar sus trayectorias laborales.
    La historia mundial del trabajo cuenta con infinidad de rebeliones y muertes que la han conformado a través de los siglos.  Para Aristóteles el trabajo en sí mismo era considerado poco valioso ya que suele ocupar al hombre en actividades en las que se pone en contacto con la materia. Estas actividades impiden la abstracción y generan falta de libertad y de ocio. (Borisonik, 2011)  Sin embargo, en aquellos tiempos solo algunos podían acceder a espacios de estudio y capacitación.
   La enseñanza para el trabajo se realizó durante casi toda la historia de la humanidad en el mismo contexto laboral. Generalmente se trataba de una cuestión de imitación y repetición de actividades que llevaban a la adquisición de destrezas propias de una actividad determinada. La educación académica era un privilegio al que solo sacerdotes y miembros de la nobleza tenían acceso. 
   Pensar la educación técnico profesional del presente y del futuro requiere comprender las perspectivas filosóficas, los sucesos históricos y políticos mundiales  y argentinos específicamente.
La Revolución Industrial cambió la concepción del trabajo que hasta entonces estaba vinculada con el cultivo de la tierra y la cría de ganado tanto en la colonia como en Europa. En Inglaterra, el aprendizaje del oficio se hacía en las casas de los mismos maestros, motivo por el cual se lo denominó el sistema doméstico.
 Manuel Belgrano, quien se había educado en España pero había logrado  acceder a los textos prohibidos  escritos por Montesquieu y Rosseau ha dado inicio a los primeros intentos de  articulación entre educación, producción  y trabajo ejerciendo como secretario del consulado de la ciudad de Buenos Aires, capital del  Virreinato del Rio de la Plata.
   La lectura de los textos “prohibidos”  tanto para Belgrano como para Moreno, fue moldeando el pensamiento de la Generación de Mayo. La Revolución se proponía liberar a la sociedad criolla de la clase dominante representada, entre otras instituciones por el consulado. Así podemos decir que “la obra escrita por Manuel Belgrano puede ser considerada como el inicio moderno del pensamiento y la acción política  tendiente a la articulación entre formación, trabajo y mundo productivo” (UNIPE, 2011, p.13).
   Belgrano consideraba que el trabajo de la tierra propia y los conocimientos que se obtuvieran respecto de los mismos generarían riqueza.
   Luego de la conquista del desierto podemos detenernos en los dichos de Monseñor Fagnano para interpretar la concepción de la palabra trabajo en aquellos tiempos. “Dios en su infinita misericordia ha proporcionado a estos indios un medio eficacísimo para redimirse de la barbarie y salvar sus almas: el trabajo; y sobre todo la religión, que los saca del embrutecimiento en que se encontraban” (1872)  Si atendemos a las distintas definiciones de la palabra “trabajo” como en la actualidad las presenta la Real Academia Española, y a la que en este mismo texto hemos referido, esos indios ya trabajaban antes de la conquista. También tenían su religión. Sin embargo, quienes estaban a cargo del gobierno en 1880 eran oligarcas. (Di Tella, 2013) Pocas familias se distribuyeron la gran cantidad de territorios que hasta entonces eran habitados por los indios luego de la conquista del desierto. El poder de esta oligarquía se basó en la propiedad de las tierras desentendiéndose de toda actividad que implicara inversión de riesgo y esfuerzo. Por ese motivo necesitaban otras personas que hicieran el trabajo.
   En 1874 durante la presidencia de Nicolás Avellaneda se sancionó la Ley de Inmigración y colonización que prometía tierras y trabajo a los extranjeros que vinieran al país. Los inmigrantes, que llegaron con intenciones de acceder a tierras y oportunidades laborales se encontraron con una realidad muy distinta a la prometida. Las condiciones eran deplorables.
   El empleo en los años 80, era mal retribuido y la vida de los trabajadores se encontraba sometida a injusticias y falta de oportunidades, cuando no a la esclavitud. El ferrocarril posibilitó la llegada de mano de obra y la distribución de productos  a través de todo el país. En la región pampeana comenzaron los conflictos por los bajos salarios, extensas jornadas laborales y excesivos cánones. En ferrocarriles y puertos se concentraban gran cantidad de trabajadores, pero las condiciones laborales eran pésimas y las leyes obreras no existían.
   Junto con los inmigrantes llegaron las ideas del anarquismo y del socialismo que se difundieron entre los habitantes de un país que hacía años estaba sometido a gobiernos no representativos provenientes de elecciones sometidas a fraude. Esas ideas encontraron eco en la clase obrera. Juan Bautista Justo, preocupado por los trabajadores fundó el diario “La Vanguardia” y organizó el Partido Socialista Obrero. Se lee en el periódico: “Lucharemos sin tregua ni descanso por  la protección al trabajo nacional” (La Vanguardia, 1881, p2)
   Defendían la industria y los intereses nacionales explicando que
“Seremos, pues, defensores del trabajo nacional en todas sus formas, ya como elemento de vida, ya como elemento de riqueza, ya por fin, como elemento de poderío pues que, en la manera de ser de las modernas naciones, la prosperidad, el poder y la riqueza están siempre en proporción con el desarrollo de sus fuerzas productivas” (La Vanguardia, 1881, p89)
“…seremos siempre enemigos del privilegio; queremos un sistema nacional y armónico que alcance a todas las clases como a todas las provincias, como a todas las manifestaciones del trabajo. Que facilite el desarrollo de la agricultura, de la industria y del comercio y también muy especialmente de las olvidadas artes y oficios que tan alto renombre alcanzaron en España en épocas remotas” (La Vanguardia, 1881, p8)
“No es libre quien no es independiente; y la verdadera independencia solo existe donde abundan los elementos de vida, donde el trabajo convenientemente remunerado procura a los obreros medios suficientes para atender con decoro a su subsistencia y a la de sus familias” (La Vanguardia, 1881, p8)
Juan B. Justo promovió la formación de cooperativas de producción, consumo y vivienda y distintas formas de asociación cultural. Su aporte a la educación fue la creación de la universidad popular de Barracas.
   Durante la presidencia de Roca, en 1884, se organizó la educación pública a través de la sanción de la Ley 1420 de educación común. Esta ley instituyó la enseñanza gratuita, obligatoria y laica para los habitantes de 6 a 14 años separando definitivamente lo del estado con lo de la Iglesia. El sistema educativo “integró y homogeneizó a la población de las provincias y a la gran masa de inmigrantes” (Dussel, 1993) El normalismo, con base en el positivismo fue la corriente pedagógica que aportó la ideología propia de la educación en aquellos tiempos. Se pensaba en una enseñanza metódica, academicista y memorística.
   También el anarquismo –como se mencionó anteriormente- incidió en el pensamiento de los trabajadores a partir de la década de 1890. Ellos dirigieron las huelgas mas importantes y construyeron organizaciones obreras muy fuertes. (Suriano, 2011)
   Durante la presidencia de Juarez Celman, alrededor de 1890 se evidenció un descontento popular en cuanto a lo económico y a lo político. Las personas pretendían acceder a la libertad de sufragio.  
   Entre 1901 y 1904 se realizaron varias huelgas. Tomó protagonismo la  sociedad cosmopolita de agricultores.  En otros espacios se agrupaban los campesinos unidos. Netri condujo una huelga por tiempo indeterminado en Santa Fé en el proceso conocido como grito de Alcorta. Se formó una comisión oficial que fue mediadora y se  surgió así la federación agraria argentina. Se reorganizaron varias huelgas para solicitar rebajas en arrendamientos y fin del trabajo esclavo. La federación agraria,  se alineó finalmente con los terratenientes.
   En 1904 se nombró al primer diputado socialista de América: Alfredo Palacios. Él fue quien logró la ley de descanso semanal. Se inició por aquel entonces el reconocimiento de los derechos de las mujeres en la política.
   El normalismo no era partidario de la introducción del trabajo en la escuela, pero Mercante acercó la primera propuesta de enseñanza industrial y sostuvo la idea respecto a que se aprende a hacer, haciendo. Tomó el ejemplo del slödj que era un tipo de escuela introducido en Suecia por el educador Otto Salomon. Su pedagogía estaba basada en el aprendizaje del trabajo manual de la madera y del metal por los alumnos y tenía por objeto adaptar la enseñanza a las necesidades e intereses de cada alumno. (Dussel, 1993) Mercante colaboró en el proyecto de creación de la escuela intermedia que estaba prevista entre la primaria y la secundaria. Si bien solo se implementó durante dos años (1915 y 1916) el objetivo de esta escuela no era el de formar obreros sino que se pretendía democratizar y facilitar el acceso al conocimiento. Mercante pretendía que el obrero se alfabetizara y a la vez quienes luego accedieran a estudios de grado no miraran con extrañeza las tareas manuales.
Durante el gobierno de Irigoyen los radicales se acercan a los obreros, se preocupan por la cuestión social y decide en favor de los empleados en varias oportunidades.
Los conservadores no están de acuerdo con esto porque creen que si bien los trabajadores tienen el poder del voto, la verdadera legitimidad para gobernar solo la otorga la pertenencia a una familia tradicional.
Al finalizar la primera guerra mundial se reestablecen las importaciones, muchas empresas deben cerrar o disminuir la cantidad de trabajadores. Los obreros se enfurecen y estallan durante la semana trágica -1919- Muchos trabajadores murieron en una represión. En el sur se presentan huelgas por las condiciones deplorables de los obreros. Se masacra a los trabajadores en un episodio llamado la Patagonia trágica.
   Luego de la década infame, (1930) en la que se verificó un período en el que la voluntad popular no tenía injerencia en la elección de los gobernantes y en el que la caída de la bolsa genera un impacto relevante en la economía. Los obreros vivían en condiciones precarias. Un hito sumamente relevante en la historia de los trabajadores argentinos se vivió el 7 de octubre de 1945. Luego de la segunda guerra mundial el presidente Edelmiro Farrell había nombrado a Juan Domingo Perón como Secretario de Trabajo y Previsión. Perón se fue ganando la lealtad de los obreros a través de aumentos sucesivos de salarios y proyectos –que luego se concretarían- de pago de vacaciones y aguinaldo. A pesar de ser encarcelado el 8 de octubre por pedido del general Avalos, el día 17 de octubre el pueblo se congregó en la plaza pidiendo la liberación de Juan Domingo Perón. Esa fecha marca un hito en la historia argentina dando inicio al peronismo. El pueblo logró la libertad del líder dando inicio al partido popular que gobernó el país durante los siguientes años.

Las políticas de formación profesional de los docentes de ETP
La modalidad técnico profesional vigente en el sistema educativo argentino recibe estudiantes de nivel secundario y terciario. Sus instituciones, centros de formación profesional, escuelas secundarias e institutos terciarios, ofrecen variedad de titulaciones vinculadas con los requerimientos del sistema socio-productivo de la localidad en que se inserta el establecimiento.
     Si bien cualquier persona puede enseñar, los docentes ejercen esa tarea como profesión en las escuelas por lo que se requiere “una racionalización y una especialización de un determinado saber y sus prácticas” (Davini, 2008, p.7) Los docentes que se desempeñan en el taller son mediadores, sujetos que brindan ayudas para que los estudiantes aprendan.  Son protagonistas de la práctica pedagógica en tanto deben poner en juego intenciones, conocimientos teóricos, prácticos y una atención permanente que le permite actuar y decidir ante la multiplicidad de situaciones imprevistas que surgen en las aulas.
   El docente es un profesional (Jackson, 1991), (Litwin, 2008), que se dedica a la enseñanza. La reflexión durante la acción y la reflexión después de la acción (Perrenaud, 2004) permiten identificar las mejoras que podrían aplicarse en cada una de las oportunidades de enseñanza.
   Los docentes que se desempeñan en el taller son profesionales porque se dedican a la enseñanza, pero también lo son por la especialidad técnica en la que se han formado.
    La formación de los profesionales que se desempeñan como docentes en las materias que integran el campo de formación científico tecnológica y técnico específica de la ETP es muy heterogénea tanto en lo pedagógico como en lo técnico. Las clases están a cargo de profesionales universitarios, terciarios o secundarios especializados por ejemplo en construcciones, electrónica, informática, electromecánica. Recién en los primeros años del s.XXI se comenzó a hablar de la obligatoriedad de la formación pedagógica que deben acreditar quienes ejercen como docentes en el taller.

Perspectiva propia y aportes para la mejora
   Recuerdo que el requerimiento de formación pedagógica no fue bien recibido por la comunidad de técnicos que estaba a cargo de la enseñanza en las materias de taller.  En ese período, -año 2000 aproximadamente- yo apenas contaba con cuatro años de experiencia en la docencia. Cuando asistía a los actos públicos tomaba horas tanto de escuelas medias orientadas como de escuelas técnicas sin comprender las particularidades que diferenciaban a unas de las otras. Escuchaba y a veces repetía comentarios que circulaban en las salas de profesores.    Los docentes de taller sabían que había que hacer el postítulo. –así se llamaba- pero muy pocos creían que esa instancia de capacitación les aportaría conocimientos relevantes.
   Pasaron veinte años desde que me inicié como docente en la modalidad. He recorrido un trayecto que me permitió conocer la educación técnico profesional y sus propósitos hasta el punto de hacerlos propios. Me sumé a las propuestas de trabajo en pro de la escuela técnica, he logrado mezclarme entre los docentes de taller, compartir el mate, el guardapolvo, hacer oir mi voz, habilitar discusiones, ganar pero sobre todo perder batallas, ser una más de la técnica, amarla, mujer mezclada entre mayoría de hombres, sin haber cursado en una escuela técnica el nivel secundario, finalmente reconocida y habilitada en ese lugar en el que transito integrando el equipo de gestión de la Técnica 2 de Mar del Plata. 
“En algunos casos resulta imposible estudiar a un grupo social sin ser parte de sus miembros, ya sea por susceptibilidades, prevenciones, actividades secretas, tradición, conocimientos esotéricos, etc. Al no poder explicitar sus propósitos, el investigador debe optar por lo que parece el único camino posible, lo cual requiere mimetizarse con el ambiente”. (Guber, 2005)
 Creo que los profesionales que están a cargo de las clases de taller no siempre se perciben a sí mismos como docentes. Cuando se presentan a los alumnos escriben: Arquitecto “nombre y apellido”. Sin embargo, ese arquitecto en ese momento es un docente que enseña arquitectura. Su tarea principal es la enseñanza que solo puede realizarse si posee los conocimientos específicos mencionados. Los docentes del campo de formación técnico específico y científico tecnológico de las escuelas secundarias técnicas, institutos superiores y universidades son profesionales docentes y profesionales en la especialidad de su título originario.
   Las políticas de formación para los docentes de la ETP que se han implementado en nuestro país, devalúan la importancia del docente como profesional. ¿Podría por ejemplo un profesor de Matemática acreditar con un postítulo sus conocimientos para dar una materia como Resistencia de los Materiales? No parecería correcto debido a que los conocimientos que debe poseer un profesional en construcciones deben estar avalados por una tecnicatura o carrera universitaria. Sin embargo, la formación pedagógica es acreditada con un postítulo que ni siquiera posee espacios para la práctica profesional ni reflexión sobre la práctica docente.
   No existen políticas de formación docente que acrediten con seriedad la formación de esos profesores. El profesorado de ETP que brindaba una formación inicial para técnicos y profesionales era un programa que funcionaba por fuera de las carreras habituales de los institutos de formación docente tanto es así que su personal fue contratado y solo algunas provincias lo implementan. En la provincia de Buenos Aires solo estuvo vigente durante cuatro cohortes. Si bien fue un avance respecto al reconocimiento de la necesaria formación de profesores para la educación técnica, no existía una especialización diversificada que variara de acuerdo a la especialidad de la que cada docente debía hacerse cargo. Esta mejora sería necesaria para el futuro.
  


Bibliografía
Adorno T. (1998) Educación para la emancipación. Conferencias y conversaciones con Hellmut Becker (1959 – 1969). Madrid. Ediciones Morata.
Borisonik, H. (2011).  Pensando el trabajo a través de Aristóteles. Astrolabio. Revista Internacional de filosofía, 12, 1-8.
Guber, R. (2005). El salvaje metropolitano. Buenos Aires: Argentina. Editorial Paidos.
Universidad Pedagógica Nacional (2011). Escritos sobre educación. Selección de textos. Manuel Belgrano.  Editorial universitaria. Buenos Aires: Argentina.
Suriano, J. (2011). Las prácticas culturales del anarquismo argentino. Presentado en el Encuentro Cultura y práctica del anarquismo, desde sus orígenes hasta la Primera Guerra Mundial, Cátedra México-España de El Colegio de México, 23, 24 de maro de 2011.


Información en línea
Di Tella, T. (2013). Generación del 80. Canal Encuentro. Disponible en : https://www.youtube.com/watch?v=QJjETT6ENrw&list=PLF2yZvOeCvB0wGYjSf0b6SfoyCNy2ALHi
Universidad Pedagógica Nacional (2002) . Manuel Belgrano. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=I65ERX59SEc

Artículo en periódico


martes, 26 de diciembre de 2017

Las buenas prácticas docentes - Conferencia del Dr. Miguel Ángel Zabalza (ANE, 26/04/2017)

martes, 18 de julio de 2017

Gracias Gerardo Marchesini, mi más profundo agradecimiento y admiración a quien trabajó incansablemente por nuestra común obsesión: la educación técnico profesional. Comparto el documento de su despedida.

https://drive.google.com/file/d/0B896rTSwtp6_dVNyQ1MzYklIdW8/view?usp=sharing

Historia Argentina 1880 1909 Felipe Pigna - Sistema Educativo

domingo, 16 de julio de 2017

Las estrategias didácticas del campo de formación técnico específico de la ETP secundaria. Un estudio cualitativo en las escuelas de la ciudad de Mar del Plata



Este proyecto de investigación ha sido aprobado por el FONIETP sin objeciones a quienes agradecemos la devolución que nos han hecho llegar.
. Ha sido presentado por la EEST N°2 de Mar del Plata. 
Autores: Becerra Teresa, Calabretta, Javier, Romero Gladys Susana y Barnés Castilla Viviana.
Ya que el subsidio no fue adjudicado será desarrollado sin aportes económicos. 

Resumen 
Este proyecto de investigación propone un trabajo sobre las prácticas pedagógicas que se realizan en el taller, haciendo foco en la multiplicidad de tareas y estrategias que  lleva a cabo el docente al construir y desarrollar la clase.
    El trabajo de campo se realizará en escuelas técnicas de nivel secundario de la ciudad de Mar del Plata. Cada equipo directivo propondrá los espacios a observar que representen a las distintas especialidades de la escuela. Se realizarán observaciones de clases, análisis de programaciones didácticas, y entrevistas a los docentes con el fin de conocer, y describir las estrategias didácticas utilizadas en el taller. 
    El objetivo de esta propuesta es conocer, describir y comprender los modos de enseñar propios de la ETP y brindar aportes para la mejora.

Agradecemos especialmente a las escuelas que han brindado su conformidad para el desarrollo del proyecto.
EEST N°3 "Domingo Faustino Sarmiento" Directora: Virginia Rodriguez
EEST N°5 "Amancio Williams" Directora: Maria Esther Roldán
EEST N°2 de Mar del Plata Director: Javier Calabretta